Capitulo Tercero – Promover la convivencia fraterna

Capítulo Tercero

Promover la convivencia fraterna

 

 

I.   La convivencia humana

  

 

1.   Fundamento doctrinal

– Dios creo al hombre, no para vivir aisladamente, sino en sociedad  32  A

– Vivir todos como una sola familia  24  A

– Vivir según la ley del amor  24 B

 tratarse como hermanos  32 C

 perdonar y amar a los enemigos   28 C

 – Cristo constituye, con el don del Espíritu Santo, una nueva comunidad fraterna: la Iglesia. En ella todos deben ayudarse mutuamente según los dones recibidos  32 D

– La Iglesia es en Cristo como un sacramento, o sea signo e instrumento de:

 la unión íntima   con Dios

 y de la unidad de todo el género humano   (Lumen Gentium)  L. G. 1

 – Las condiciones de vida de las personas deben permitir:

 tener conciencia de la propia dignidad

 y de la vocación de entrega a Dios y a los demás   31  B

– Sin excepción, se debe considerar al prójimo como otro yo, cuidando:

de su vida

y de los medios necesarios para vivirla dignamente   27  A

 – Atenderlos a todos y servirlos con eficacia cuando llegue el caso: ancianos, trabajadores, extranjeros, desterrados, hambrientos   27  B

– Son contrarios a la voluntad del Creador:

los atentados contra la vida

las violaciones de la integridad

las ofensas a la dignidad humana  27  C

 

2.  La experiencia humana  46             

– La persona necesita la vida social  25 A, C

– El desarrollo de la persona y el crecimiento de la sociedad están mutuamente condicionados  25 A 

– En la convivencia humana surgen algunos derechos específicos de la persona:

Derecho a la honra  26 B

Derecho a la libertad: 26 B

Religiosa

De pensamiento,  información, expresión,  59 C

De asociación

De obrar en conciencia

De elección de estado y formación de una familia

De vida privada

Derecho a los bienes   26 B

 – La persona recibe mucho de la vida social, pero hay circunstancias que la apartan del bien y la inducen al mal:

como las perturbaciones sociales, que provienen:

de tensiones económicas y sociales

sobre todo de la soberbia y del egoísmo humano  25 C

y como las excesivas desigualdades económicas y sociales que son contrarias a:

la justicia social

la equidad

la dignidad de la persona

y la paz social e internacional  29 C

 – Por los vínculos sociales , que son necesarios para el cultivo del hombre:

se multiplican las conexiones mutuas y las interdependencias y nacen diversas asociaciones e instituciones, públicas o privadas,  25 B

como: familia, barrio, ciudad, país, comunidad internacional

asociaciones sociales según: edad, sexo, raza, condición social, lengua, cultura, religión

asociaciones políticas, económicas, culturales

          

 

II. Orientaciones generales de la Iglesia

 

 1. La convivencia humana

– El amor de Dios no puede separarse del amor del prójimo.  24 B

– Dios, que cuida a todos con paternal solicitud, ha querido que los hombres constituyan una sola familia y se traten entre sí con espíritu de hermanos.  24 A

– La plenitud del hombre solo se encuentra en la entrega de sí mismo a los demás  25 C

– La Iglesia en virtud de su misión se convierte en el signo de la fraternidad que permite y       consolida el diálogo sincero  92

– Principio general   Todos debemos promover la convivencia fraterna

– La Iglesia reconoce las bondades del actual dinamismo social, sobre todo la evolución hacia la unidad, que concuerda con la misión de la misma Iglesia  42 C

– Las propuestas que hace el Concilio pretenden:

ayudar a todos los hombres de nuestro tiempo,

para que:

ajusten mejor el mundo a la elevada dignidad del hombre

tiendan a una fraternidad universal mas profundamente arraigada

y respondan a las urgentes necesidades de  nuestro tiempo  91 A

 

2.  Promover el servicio a la comunidad

– Aceptar y observar las relaciones sociales es uno de los deberes del hombre  30  B

– Para participar en los diferentes grupos que integran el cuerpo social, los ciudadanos deben encontrar en ellos:

valores que los atraigan

y los dispongan al servicio de los demás  31 C

 – La libertad se vigoriza cuando el hombre:

acepta las obligaciones de la vida social

toma sobre sí las exigencias de la convivencia humana

y se obliga al servicio de la comunidad en que vive  31 B

 – Todo grupo social debe tener en cuenta las legítimas aspiraciones de los demás grupos  26 A

 

3.   Promover las condiciones para crear comunidad

– Para asociarse con otras personas, es necesario:

reconocer la igualdad  de todos

La igualdad fundamental entre todos los hombres exige un reconocimiento cada vez mayor. Porque todos ellos, tienen la misma naturaleza y el mismo origen.  29 A

eliminar toda discriminación en los derechos fundamentales

Toda forma de discriminación en los derechos fundamentales de la persona, ya sea social o cultural, por motivos de sexo, raza, color, condición social, lengua o religión, debe ser vencida y eliminada por ser contraria al plan divino.  29 B

respetar y amar a quien siente y obra de modo diferente al nuestro

Quienes obran de modo distinto al nuestro en materia social, política e incluso religiosa, deben ser también objeto de nuestro respeto y amor.  28 A

distinguir el error y el que yerra

Es necesario distinguir entre el error, que siempre debe ser rechazado, y el hombre que yerra, el cual conserva la dignidad de la persona incluso cuando está  desviado por ideas falsas o insuficientes en materia religiosa.  28 B

dialogar  para establecer la comunión

La perfección del coloquio fraterno no está en el moderno progreso técnico, sino más hondamente en la comunidad que entre las personas se establece.  23

 

 

 III.    La Familia

 

 1.   Comunidad de fe

-Dios es el autor del vínculo matrimonial, al cual ha dotado con bienes y fines varios. Esto es de suma importancia para:

la continuación del género humano

el provecho personal de cada miembro de la familia

la dignidad, estabilidad, paz y prosperidad:

de la familia

y de toda la sociedad humana  48 A

– El Salvador de los hombres y esposo de la Iglesia:

sale al encuentro de los esposos cristianos

por medio del sacramento del matrimonio  48 B

 – La familia cristiana manifestará a todos:

la presencia viva del Salvador en el mundo

y la auténtica naturaleza de la Iglesia, mediante

el amor

la generosa fecundidad

la unidad y fidelidad de los esposos

y la cooperación amorosa de todos sus miembros  48 C

 

2. Comunidad de amor

– Los cristianos, junto con todos los que tienen en gran estima la comunidad conyugal y familiar, se alegran de los medios que permiten avanzar:

en el fomento de esta comunidad de amor

en el respeto a la vida

y en el cumplimiento de la misión de los esposos y padres.  47 A

 – La comunidad conyugal de vida y amor se establece sobre la alianza de los cónyuges, es decir. sobre su consentimiento personal e irrevocable.  48 A

– Los cónyuges:

vivan unidos

para que sean testigos:

del misterio de amor

que el Señor reveló con su muerte y resurrección  52 G-

 – La íntima unión de dos personas, lo mismo que el bien de los hijos, exigen:

plena fidelidad conyugal

e indisoluble unidad  48  A

 – Los esposos cristianos al cumplir su misión conyugal y familiar llegan a:

su propia perfección

su mutua santificación

y, por tanto, a la glorificación de Dios  48  B

 – Todo mira al destino eterno del hombre  51  D

 

 

3   Comunidad de vida

– Dios:

que dijo: “No es bueno que el hombre esté solo”

y que hizo al hombre varón y mujer

bendijo al varón y a la mujer diciendo: “Creced y multiplicaos”  50  A

– La institución del matrimonio y el amor conyugal están ordenados por sí mismos a la procreación y a la educación de la prole.  48 A

– La vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado; el aborto y el infanticidio  son crímenes abominables  51  C

 

4. Comunidad de servicio

– El bienestar  de la persona y de la sociedad humana y cristiana está estrechamente ligado a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar  47 A

– En la familia coinciden distintas generaciones que se ayudan para lograr:

una mayor sabiduría

y una armonización de los derechos de las personas, con las demás exigencias de la vida social

Esta familia constituye el fundamento de la sociedad  52 B

– La familia es escuela del mas rico humanismo  52 A

 

La familia y el poder civil

 

– El poder civil debe aceptar como obligación suya:

reconocer la verdadera naturaleza del matrimonio y la familia

protegerla y ayudarla

asegurar la moralidad pública

y favorecer la prosperidad doméstica  52 B

 – Hay que salvaguardar el derecho de los padres a procrear y educar a los hijos en el seno de la familia  52 B

– Los cristianos promuevan los bienes del matrimonio y la familia:

con su testimonio

y con la acción conjunta con los hombres de buena voluntad  52  C

 

 

IV.   La comunidad internacional

 

 – Ayudada por los medios de intercambio entre las naciones, la humanidad se va haciendo una única comunidad en el mundo  33 A

– Dados los lazos estrechos y crecientes entre todos los pueblos de la tierra, la realización del bien común universal exige un ordenamiento de la comunidad de las naciones:

que responda a sus obligaciones actuales

teniendo en cuenta que muchas regiones se encuentran en estado de miseria  84 A

 – Cualquier región humana:

tanto en sí misma como en sus mejores tradiciones

lleva algo del tesoro espiritual, confiado por Dios a la humanidad  86 d

– Quiere el Padre:

que en todos los hombres reconozcamos a Cristo nuestro hermano

y que compartamos con otros el misterio de su amor  93 A

– Cooperen los cristianos en la edificación del orden internacional con:

la observancia de las legítimas libertades

y la amistosa fraternidad con todos  88

 – Los fieles, conscientes de su responsabilidad humana y cristiana, esfuércense por despertar:

en su ámbito personal de vida

la voluntad de cooperar con la comunidad internacional  89 B

 – Los cristianos nada pueden desear con  más amor que servir con generosidad y eficacia crecientes a los hombres del mundo actual  93 A

– Es deseable que los católicos en la comunidad internacional cooperen activamente con :

los hermanos separados que también practican la caridad evangélica

y con todos los hombres que tienen sed de auténtica paz  90 B

– La Iglesia se goza del espíritu de auténtica fraternidad:

que actualmente florece

entre cristianos y no cristianos  84 C

 – Merecen alabanza y ayuda:

los cristianos, especialmente los jóvenes

que se ofrecen para auxiliar a los demás hombres y pueblos  88 B

– Las instituciones internacionales deben proveer a las diversas necesidades de los hombres:

tanto en el campo de la vida social, alimentación, higiene y educación

como en múltiples circunstancias, como por ejemplo:

el progreso de las naciones en vía de desarrollo

los refugiados

los emigrantes y sus familias  84 B

 – A la creación pacífica y fraterna de la comunidad de los pueblos pueden servir:

las asociaciones católicas internacionales

que contribuyen:

al desarrollo del sentido universal

y a la formación de conciencia de la solidaridad y responsabilidad universales 90 A